Ana Beatriz Rodríguez Moratinos Catedrática de Fisiología en la UEx

Ana Beatriz Rodríguez Moratinos – Trabajar en lo que te gusta resulta apasionante

Ana Beatriz, a nosotras nos inspiras, ¿quieres presentarte?:

Soy Bióloga y Dra. por la UEx, Catedrática de Fisiología en Facultad de Ciencias (UEx). Coordinadora del grupo de investigación “Neuroinmunofisiología y Crononutrición”.

Imparto docencia de Fisiología en Grado de Biología y Biotecnología así como en Master de Biotecnología Avanzada. Obtuve, con gran satisfacción, el Premio a la Trayectoria Docente de Excelencia en 2017.

Mi formación posdoctoral la realicé en Reino Unido, con varias estancias posteriores en U.K., Escocia, Alemania y Turquía.

He dirigido numerosas tesis doctorales, trabajos Fin de Licenciatura/Grado y de de Master, supervisado trabajos fin de carrera de alumnos extranjeros del programa Erasmus además de tutorizar  prácticas en empresas.

He participado en casi un centenar de proyectos de investigación (ámbito regional, nacional e internacional) además de contratos con empresas, habiendo liderado una gran mayoría de ellos. He sido galardonada con varios premios de investigación, entre ellos, en 2018 el Premio a la Trayectoria Investigadora de Excelencia en Biomedicina, y en 2020 el Premio a la Trasferencia de Excelencia en Investigación Biomédica (UEX). También, tengo  2 patentes en el área de la crononutrición.

Realizo además, prestaciones de servicio a empresas del ámbito de la farmacología, nutrición y cosmética con amplia experiencia en test de ensayos y estudios clínicos.

He ejercido tareas de Gestión en la Facultad de Ciencias y en UEx y participo en agencias de evaluación científica nacionales e internacionales.

También realizo difusión y divulgación científica.

A nivel personal, me gusta mucho andar, caminar y pasear por los puentes y márgenes del río en Badajoz  y por la playa, cocinar y la jardinería. Me agrada conocer gente, compartir y sumar con la experiencia y valores de otras personas.

¿A qué querías dedicarte?, ¿Por qué elegiste tu profesión?, ¿Te imaginabas desarrollando el trabajo que realizas hoy?:

En principio no pensé en ser profesora de universidad ni investigadora. En 1º de BUP una profesora de Biología jovencita recién aprobada su oposición, entusiasta que nos motivaba mucho, me hizo que me gustara ser bióloga, y en ese momento, también quería ser profesora de instituto. Ya durante mis estudios universitarios de Biología en la UEx, me fascinó la asignatura de Fisiología Animal en 4º curso, y en 5º año de la carrera entré de alumna interna con una beca de colaboración en el área de Fisiología Animal. Fueron unos comienzos difíciles en un recién creado Departamento de Fisiología, recién independizado del de Bioquímica, donde todo estaba por hacer con pocos medios. En ese momento es cuando realmente supe que quería ser profesora de universidad e investigadora.

Me di cuenta que la docencia me apasionaba. Al mismo tiempo, comprobé que la investigación me atraía mucho por la satisfacción y recompensa que supone tener una idea, una hipótesis, desarrollarla y obtener unos resultados que la demuestren (y en algunos casos, poder ver su aplicación o aplicabilidad). Eso te engancha, es un gusanillo que hace crecer tu curiosidad por las cosas y tu capacidad de observación.

Cuando era pequeña o adolescente no imaginé que desarrollaría el trabajo que realizo hoy, pero como ya he comentado antes, una vez que en el último año de la licenciatura supe que lo quería ser y hacer, luché con todas mis fuerzas para conseguirlo. Así y hasta hoy, llevo 36 años de experiencia profesional en la UEx; suerte tuve también, y unos meses después de terminar mis estudios de licenciatura, obtuve una plaza de ayudante, ¡algo impensable en estos tiempos!.

Háblanos de tus logros y de las dificultades que has encontrado en tu carrera profesional:

Mi mayor suerte y  logro ha sido poder compaginar mi familia, mis hijos con el ejercicio de una profesión vocacional, una profesión que te «engancha» y forma parte ya de tu vida, y de tu entorno para siempre. La investigación y, en general, tu trabajo en la Universidad (también el docente), se convierte en un «nuevo miembro» de tu familia y, claro, con todo lo que ello conlleva: sacrifico, dedicación, mucho esfuerzo con fines de semanas y vacaciones trabajando, viajes fuera de tu localidad o al extranjero, con niños pequeños u otras cargas familiar, etc. Y fuera del ámbito universitario a veces no se entiende. En mi caso, he tenido la suerte de que mi marido tenga la misma profesión y hayamos podido compartirlo, pero entiendo la dificultad de mujeres científicas cuando sus parejas no lo son. Es difícil que fuera de tu esfera profesional entiendan tu dedicación, y que comprendan lo que esta profesión te «engancha» y exige, así como, las dificultades que a veces se pasan.

¿Qué consejos y sugerencias podrías hacernos?:

Que cualquier idea puede llegar a ser genial. Hay que creer en nosotros,  arriesgarnos y lanzarnos a trabar duro hasta para conseguir nuestros sueños.

En cualquier sitio, pero concretamente en Extremadura, hay que creerse que no somos inferiores a nadie. En mi posdoctoral en Reino Unido, así como en otras estancias en otros centros extranjeros (o lo que he ido conociendo de otras universidades españolas), me ha convencido de que no nos ganan en inteligencia ni en listeza ni en horas de trabajo, simplemente tienen muchos o más medios. En Extremadura, la falta de medios nos ha servido en muchos casos para agudizar el ingenio, así que hay que creerse nuestra valía.